El Exorcista: la historia del asesino real que actuó en la película (Fotos y Video)


La película está basada en un libro que describe un asesinato real. FOTO: Warner Bros Pictures

 

‘Regan’, una niña de 12 años, es sometida a diversos procesos cuando se descubre que está siendo víctima de fenómenos paranormales y hasta de posesiones demoníacas. Presos del pánico, sus padres deciden asistir a un exorcista, quien se ve atacado por el demonio. Al final, ‘Regan’ y su familia abandonan la ciudad.

Por eltiempo.com

Esa es la trama, en resumen, una de las películas de terror más icónicas de la historia del cine. ‘El exorcista’, dirigida por William Friedkin y protagonizada por Linda Blair, Ellen Burstyn y Max von Sydow, ha causado múltiples sustos desde su estreno en 1975.

Aunque tuvo cinco películas más como secuelas, lo cierto es que el éxito de la primera fue tanto que aún hoy es una de las recomendadas si se quiere espantar.

Pero lo que muchos no sabían es que detrás de esta cinta se ocultaba un verdadero asesino, de carne y hueso, que actuó en algunas escenas.

La historia de Paul Bateson

Tres años antes de que ‘El Exorcista’ viera la luz, su director ya estaba pensando en cómo quería rodar las escenas. Para aquellas que requerían de un hospital, Friedkin buscó al doctor Barton Lane, quien según el medio estadounidense ‘Esquire’, se encontraba haciendo un angiograma en el Hospital Universitario de Nueva York al momento de su visita.

De hecho, el proceso que le hace a la joven ‘Regan’, cuando le clavan una aguja en la garganta, es el mismo que el médico realizaba en ese entonces. Fascinado por cómo se veía, el director decidió contratar a Lane y todo su equipo para recrear la escena en su nuevo largometraje.

Lo anterior incluía al doctor encargado, su enfermera y el técnico de radiología, quien era Paul Bateson.

En la película es posible apreciar claramente el rostro de Bateson durante el exámen cerebral que se le está haciendo a la niña de 12 años y hasta escuchar su voz cuando dice un par de líneas.

En la sala de radiología de color azul ‘Regan’ es sometida a un angiograma, mientras que el radiólogo, interpretado por Bateson, le da las indicaciones para realizar el procedimiento de manera adecuada. “Regan, voy a moverte para abajo de la mesa, ¿está bien? Solo por un corto tiempo”, es una de las frases que se le escucha.

La escena fue aclamada por la crítica e incluso por algunos doctores de Nueva York, quienes, de acuerdo con el ‘New York Times’, aseguraron que esta había sido muy bien ejecutada y tenía una precisión magnífica.

El verdadero asesinato

Para 1977, la famosa revista ‘Variety’ reportó la muerte de uno de sus periodistas. Addison Verrill fue encontrado apuñalado en su apartamento en Hamden, Connecticut.

Las primeras hipótesis asumieron que se trataba de un asesinato por robo, ya que un portavoz de esa revista le dijo a ‘The New York Times’ que el hogar del escritor había sido saqueado. Sin embargo, luego de un registro exhaustivo hecho por la Policía, se descubrió que esto no era posible, pues los objetos de valor estaban intactos.

Así pues, Arthur Bell, periodista y amigo de la víctima, escribió un artículo para ‘Village Voice’ llamado ‘There’s nothing gay about murder’ (‘No hay nada gay en asesinar’), en el cual denunciaba lo que había pasado con su amigo, que pertenecía a la comunidad LGBTIQ+. Al final de este, Bell dejaba su número para que cualquier testigo le diera información sobre lo que había pasado en realidad.

De acuerdo con ‘Esquire’, el periodista recibió una llamada anónima. Al otro lado de la línea, un hombre le afirmaba que Verrill y él se habían conocido en Badlands, un bar gay, y que allí habían consumido todo tipo de sustancias antes de salir para su apartamento.

A pesar de que dicho sujeto nunca dijo su nombre, los detalles que reveló fueron clave para que se confirmara que se había tratado de un asesinato y que la persona que había realizado la llamada, en realidad, era el asesino.

Luego de contactar con la Policía de Los Ángeles, Verrill recibió una segunda llamada en la que le confirmaban que el asesino de su amigo había sido Paul Bateson, actor de reparto en ‘El Exorcista’.

El asesino fue llevado a juicio. Allí se le acusó de este crimen y de otros seis contra personas de la comunidad ‘queer’. No obstante, él se declaró inocente en cada una de ellas y, al final, solo se le juzgó por la del periodista.

Después de meses de juicio, Bateson fue condenado a 20 años de prisión y fue liberado en 2003. Desde ese momento, su vida ha sido un misterio y, aunque hay un registro de seguridad social que muestra que un Patrick F. Bateson, con la misma fecha de nacimiento que Paul, murió en 2012, no se sabe a ciencia cierta si se trata de él.