Cher, la reina de las reinvenciones, se niega a envejecer y carga contra los retoques estéticos de las chicas jóvenes


La actriz y cantante Cher en una de sus últimas apariciones públicas,durante la Gala de apertura de The Academy Museum of Motion Pictures Opening, en septiembre del año pasado, en Los Ángeles (Photo by Matt Winkelmeyer/WireImage,)

 

La cantante y actriz Cher es de las pocas mujeres jamás perdió vigencia y podría hacerse una foto con una vitrina con premios tan distintos que incluyen un Oscar, un Grammy, tres Globos de Oro, un Emmy, un premio como mejor actriz en el Festival de Cannes. A sus 76 años -que cumple el día de hoy-, lleva vendidos más de 100 millones de discos y se mantiene, llamativamente, hermosa y llena de energía . Su cuenta de Instagram tiene mensajes de sus fans que celebran cada foto en la que se la ve con aspecto casi juvenil, con el pelo largo y jeans rotos.

Por infobae.com

Por su personalidad, rebeldía y talento indiscutible durante cincuenta años conservó su estatus de mega estrella manteniendo su lugar en los charts musicales, atreviéndose a cambiar de géneros. Hizo folk, dance, disco, pop y también el rock. El diario Chicago Tribune la consideró como “la mujer que preparó el camino a otras cantantes como Madonna, Lady Gaga y muchas otras más”. Y The New York Times la catalogó como “la Reina de los regresos”.

Cherilyn Sarkisian, su nombre verdadero, nació un 20 de mayo de 1946, en El Centro, California. La infancia de Cher fue bastante inestable y tuvo momentos muy ásperos. Cada vez que su madre se casaba y se divorciaba, en total lo hizo ocho veces en su vida, tenían que mudarse de una punta a otra de Estados Unidos, con todo lo que eso implica. Vivieron en Texas y Nueva York, entre otras ciudades.

Su madre Georgia Holt, tiene ascendencia irlandesa, inglesa, alemana y también cherokee. Su padre John Sarkisian provenía de una familia armenia. Ambos tuvieron una relación tan complicada que decidieron divorciarse cuando Cher tenía 10 meses. A quien reconoció como un padre, fue al actor John Southall, tercer marido de su mamá y padre de su medio hermana Georganne LaPiere. Cuando su madre se separó de él, que tenía problemas de alcoholismo, Cher tenía 9 años.

La parte más oscura de esa etapa fue cuando terminó en un orfanato, a pesar de que veía a su madre a diario. Pero no podía mantenerla. En el año 2000, escribió la canción Sisters of Mercy, de su álbum independiente Not.com.mercial, donde reveló que las monjas católicas que las cuidaban eran “crueles, despiadadas y perversas”. Este disco lo llamó así porque es el más personal, con letras de su autoría, de contenido fuerte, por el cual las discográficas no demostraron interés. De ahí deriva el nombre que eligió para su disco.

La suerte cambió en su adolescencia cuando su madre se casó en 1961 con Gilbert LaPiere, que adoptó a ambas hermanas y las inscribió en una escuela privada, Allí, de inmediato Cher captó todas las miradas por su personalidad extrovertida y osadía al vestirse. Usó tops, mostrando el ombligo, antes que nadie. Ella ya tenía claro un objetivo: ser famosa.

A los 16 se fue de la escuela y de la casa rumbo a Los Ángeles. Tomó clases y terminó bailando en clubes nocturnos. Hasta que conoció a Sonny Bonno quien la introdujo en el mundo artístico y con quien conformó una dupla muy famosa, tanto en lo afectivo como en lo profesional. Juntos llegaron al televisión en The Sonny & Cher Nitty Gritty Hour, con música en vivo.

Cada etapa de su vida profesional, estuvo marcada por un estilo, audaz y creativo desde un principio. Cuando saltó a la fama reinaba con un estilo hippie chic de reminiscencias de los nativos norteamericanos, que marcó tendencia. Sus apariciones en las entregas de premios jamás pasaron inadvertidas.

En 1986, se presentó en una gala de los Oscar llevó como una gran cresta en la cabeza. Había sido nominada por la película Mask. Al año siguiente cuando obtuvo su primer Oscar, por Hechizo de Luna, asistió con vestido negro a pura transparencia. No se veían en esa época. En los ochentas se transformó en una rockera sexy. En su Instagram Cher suele compartir videos de esa época en la que puede verse “vestida” con una cinta en forma de V, medias de nylon y campera de cuero. Camaléonica, a principios de los noventa, se puso calzas y polainas y lanzó dos videos de clases fitness.

Su matrimonio con el cantante Sonny Bono duró seis años y tuvo a su hija Chastity Bono, que hoy se llama Chaz. Cambió de sexo a los 40 años. Después del divorcio con Sonny, en 1975 se casó de inmediato con el músico Gregg Allman, pero el flamante matrimonio se desbarrancó a los pocos días. El era alcohólico y adicto a la heroína. Tras una reconciliación y la llegada de su hijo Elijah Blue en 1976, la relación duró hasta 1979. De ahí en más, Cher no volvió a casarse y tuvo una abultada lista de amantes y novios.

Algunas parejas que se le conocieron fueron: Eric Clapton, Richie Sambora de Bon Jovi, el actor Val Kilmer, el cantante de Kiss, Gene Simmons, el actor Warren Beatty y el famoso peluquero Jon Peters. También tuvo un amor muy comentado en las revistas del corazón con un panadero de 22 años, cuando ella tenía 40. En los medios se referían a él como “The bagel boy”. Cher recuerda a Robert Camiletti como uno de los grandes amores de su vida.

Reinventada, a los 52 años obtuvo su mayor éxito musical con el álbum Believe. Vendió su disco, esta vez de género dance, en más de 23 países y encabezó rankings a una edad en que ninguna otra mujer lo había conseguido. De esta manera se convertía también en la única mujer en entrar en los top ten de Estados Unidos en las décadas de los sesenta, setenta, ochenta y noventa.

El talento como actriz y cantante, se vio reforzado por un cuidado riguroso de su cuerpo que comenzó a esculpir naturalmente y también de manera artificial. Algo que reconoció públicamente pero de manera parcial. Se le adjudican unas 20 cirugías estéticas. La primera fue una rinoplastía, después de verse en una película. Se habla de sus pómulos, agrandamiento de busto, levantamiento de glúteos, liposucción abdominal y más. Algunas de esas intervenciones fueron negadas por ella, especialmente haberse quitado costillas y otros mitos generados en torno a su figura.

Muchas veces se despidió de los escenarios y sin embargo, regresa una vez más. En 2002 lo intentó con The Farewell Tour. En 2014 inició su gira Dressed to Kill Tour, casi doce años después de haber anunciado su despedida, que tampoco fue la última. La estrella no se retira ni está dispuesta a envejecer. “Todos creen que me da miedo envejecer, pero la verdad es que en mi trabajo envejecer y extinguirme van de la mano”, aseguró en alguna ocasión.

En una presentación en Australiade 2018 de su Tour Here we go Again (Photo by Scott Barbour/Getty Images)

 

En una entrevista con Andy Cohen, declaró que “envejecer es una porquería. No me gusta. Cualquiera que diga que sí le gusta, está mintiendo. O no tiene mi trabajo”.

Las fotos del Instagram de Cher (@cher), se intercalan llamativamente entre pasado y presente sin grandes contrastes. En las fotos de la actualidad luce un jean roto y un buzo con la inscripción Icon. En otras imágenes promociona sus propias fragancias. Puede que las cirugías hagan su magia pero ella se ocupa de dejar en claro que durante su vida dedicó mucho esfuerzo a mantenerse en forma. “Yo he trabajado muy duro toda mi vida para mantener un cuerpo fuerte y en forma. Hay veinteañeras que son incapaces de hacer lo que yo hago”, le dijo al diario The Guardian, donde criticó el uso y abuso de retoques quirúrgicos entre los jóvenes, algo que desaprueba.

Todas esas chicas se están operando a los 18 años. Nunca antes había visto a chicas tan jóvenes haciéndose tal cantidad de cosas para cambiar por completo su físico”, subrayó en la entrevista. Y agregó: “Se empieza por querer los labios más grandes y se acaba con los implantes de trasero. De verdad que no lo entiendo”, dijo Cher, quien asegura haber disfrutado de su cuerpo joven tal como era durante mucho tiempo.